24 de noviembre de 2009

Alimentos que cuidan el sistema cardiovascular

Alimentos que cuidan el sistema cardiovascular

El corazón es un órgano de vital importancia al que debemos cuidar con especial atención. Su deterioro, así como el de todo el sistema cardiovascular, incide negativamente en nuestra calidad de vida y en nuestra salud, pudiendo ser origen de una muerte prematura. Por desgracia, sólo se suele prestar atención a su cuidado una vez que los médicos advierten del peligro al que estamos expuestos. Se hace necesario, por tanto, concienciar sobre la necesidad de su protección a lo largo de toda nuestra vida, evitando aquellas prácticas que le perjudican y llevando a cabo acciones positivas para su correcto funcionamiento y desarrollo.

El Instituto Flora, creado en 2002 para promover hábitos de vida saludable en la población, ha desarrollado un documento bajo el nombre ‘Por una alimentación cardiosaludable. Consejos nutricionales básicos’, con el que pretende informar acerca de la prevención de las enfermedades cardiovasculares, explicando cuáles son los principales factores de riesgo, e incidiendo en la necesidad de una dieta equilibrada que ayude a tener un corazón sano y fuerte.

23 de noviembre de 2009

Anticancerígeno y cardiosaludable

Anticancerígeno y cardiosaludable

"Al ser un producto natural puro, simplemente el zumo de la aceituna, el aceite de oliva virgen, o virgen extra, está lleno de propiedades muy saludables", nos explica la Dra. Sánchez-Albornoz, especialista en dietética y nutrición de la Clínica Instimed. Por ejemplo, no es ningún secreto que este producto es uno de nuestros mayores aliados a la hora de luchar contra el colesterol.

Su alto contenido en ácido oleico, una grasa monoinsaturada, nos ayuda a reducir la tasa de colesterol malo y a prevenir enfermedades cardiovasculares, por eso es tan recomendable consumirlo crudo. Además, "el virgen extra es rico en vitaminas A, D, K y especialmente en E, muy beneficiosa para los tejidos, además de proteger contra determinados tumores, cardiopatías y arteriosclerosis", señala la Dra. Sánchez-Albornoz. "Asimismo, su poder antioxidante mejora la calidad del organismo, que todo funcione correctamente, previene el envejecimiento... Los antioxidantes son la fuente de la eterna juventud".

Aunque todavía se requieren más estudios que concreten el poder anticancerígeno del aceite de oliva, algunos científicos apuntan ya en esta dirección en sus respectivos trabajos. Por ejemplo, expertos españoles en oncología demostraron que el ácido oleico es un activo importante a la hora de frenar la actividad de un gen implicado en un 20% de los tumores de mama más peligrosos. Las estadísticas también insisten en esa relación: en España, donde el aceite de oliva es la base de la dieta, los cánceres de mama y de colon son un 28% y un 42% menos frecuentes respecto a la media de la Unión Europea.

La Dra. Sánchez-Albornoz considera que esto se debe a los efectos saludables del aceite de oliva virgen. "Como contribuye a mejorar el estado de salud, indirectamente, puede ser anticancerígeno. Por ejemplo, combate el estreñimiento y mejora las digestiones, lo que sirve para luchar contra el cáncer de colon". Pero, como ocurre con prácticamente todos los alimentos, hay que consumirlo en su justa medida.

20 de noviembre de 2009

El descubrimiento de las bondades del aceite de oliva

El descubrimiento de las bondades del aceite de oliva

La historia de la ciencia debe gran parte de sus hallazgos a la más pura casualidad y, en esta ocasión, no podía ser menos. Beauchamp se dio cuenta en una conferencia de gastronomía molecular en Sicilia de que el aceite extra virgen producía en la garganta una ligera irritación similar al picor que deja el ibuprofeno al ser consumido. El científico ya había trabajado en ese sentido con este conocido fármaco.

Así, a su regreso, Gary Beauchamp y un grupo de científicos se pusieron manos a la obra para aislar el compuesto químico que generaba el picor. Le denominaron oleocanthal (oleo de aceituna, canth de picor y al de aldehído) y comprobaron que, como el ibuprofeno o la aspirina, es capaz de inhibir la actividad de las enzimas COX-1 y COX-2, en la que se fundamenta la acción de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos.

Según el estudio, 50 gramos de aceite de oliva extra virgen contienen hasta 200 microgramos de oleocanthal, equivalente al 10% de la dosis recomendada de ibuprofeno para el alivio del dolor adulto.

Anticancerígeno y cardiosaludable
"Al ser un producto natural puro, simplemente el zumo de la aceituna, el aceite de oliva virgen, o virgen extra, está lleno de propiedades muy saludables", nos explica la Dra. Sánchez-Albornoz, especialista en dietética y nutrición de la Clínica Instimed. Por ejemplo, no es ningún secreto que este producto es uno de nuestros mayores aliados a la hora de luchar contra el colesterol.

Su alto contenido en ácido oleico, una grasa monoinsaturada, nos ayuda a reducir la tasa de colesterol malo y a prevenir enfermedades cardiovasculares, por eso es tan recomendable consumirlo crudo. Además, "el virgen extra es rico en vitaminas A, D, K y especialmente en E, muy beneficiosa para los tejidos, además de proteger contra determinados tumores, cardiopatías y arteriosclerosis", señala la Dra. Sánchez-Albornoz. "Asimismo, su poder antioxidante mejora la calidad del organismo, que todo funcione correctamente, previene el envejecimiento... Los antioxidantes son la fuente de la eterna juventud".

Aunque todavía se requieren más estudios que concreten el poder anticancerígeno del aceite de oliva, algunos científicos apuntan ya en esta dirección en sus respectivos trabajos. Por ejemplo, expertos españoles en oncología demostraron que el ácido oleico es un activo importante a la hora de frenar la actividad de un gen implicado en un 20% de los tumores de mama más peligrosos. Las estadísticas también insisten en esa relación: en España, donde el aceite de oliva es la base de la dieta, los cánceres de mama y de colon son un 28% y un 42% menos frecuentes respecto a la media de la Unión Europea.

La Dra. Sánchez-Albornoz considera que esto se debe a los efectos saludables del aceite de oliva virgen. "Como contribuye a mejorar el estado de salud, indirectamente, puede ser anticancerígeno. Por ejemplo, combate el estreñimiento y mejora las digestiones, lo que sirve para luchar contra el cáncer de colon". Pero, como ocurre con prácticamente todos los alimentos, hay que consumirlo en su justa medida.

19 de noviembre de 2009

El aceite de oliva como medicina natural

El aceite de oliva como medicina natural

Que la dieta mediterránea es una de las más saludables del mundo es un hecho incuestionable avalado por multitud de estudios médicos. Lo que no sabíamos todavía es que uno de sus pilares, el aceite de oliva virgen extra, contiene ciertos químicos naturales que producen un efecto antiinflamatorio en el organismo. Se trata, por tanto, de un motivo más para consumir este beneficioso producto, rico en aceites esenciales cardiosaludables y con propiedades anticancerígenas.

Expertos estadounidenses han hallado en el aceite de oliva virgen extra un compuesto que han bautizado como oleocanthal, que, según sus investigaciones, inhibe la actividad de las enzimas de la ciclooxigenasa (COX), una acción farmacológica propia del ibuprofeno. Las conclusiones de este estudio se han dado a conocer a través de la revista científica Nature.

"Algunos de los efectos saludables relacionados con la dieta mediterránea se podrían deber a la actividad natural anti-COX del oleocanthal encontrado en los aceites de oliva de alta calidad", señala en Nature el biólogo Gary Beauchamp, del Centro de Estudios Químicosensoriales Monell de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos).

El descubrimiento
La historia de la ciencia debe gran parte de sus hallazgos a la más pura casualidad y, en esta ocasión, no podía ser menos. Beauchamp se dio cuenta en una conferencia de gastronomía molecular en Sicilia de que el aceite extra virgen producía en la garganta una ligera irritación similar al picor que deja el ibuprofeno al ser consumido. El científico ya había trabajado en ese sentido con este conocido fármaco.

Así, a su regreso, Gary Beauchamp y un grupo de científicos se pusieron manos a la obra para aislar el compuesto químico que generaba el picor. Le denominaron oleocanthal (oleo de aceituna, canth de picor y al de aldehído) y comprobaron que, como el ibuprofeno o la aspirina, es capaz de inhibir la actividad de las enzimas COX-1 y COX-2, en la que se fundamenta la acción de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos.

Según el estudio, 50 gramos de aceite de oliva extra virgen contienen hasta 200 microgramos de oleocanthal, equivalente al 10% de la dosis recomendada de ibuprofeno para el alivio del dolor adulto.

17 de noviembre de 2009

La información, fundamental sobre las grasas

La información, fundamental

El mayor consumo de grasas poco saludables se produce a través de alimentos industriales. Por ello, es importante que la información nutricional que presentan, sea lo más clara posible. Además y, como comenta Raquel Bernácer, nutricionista y miembro del Instituto Flora, “son necesarias más iniciativas que permitan a los profesionales de la salud y la sociedad en general, tener a su disposición información suficiente sobre las grasas para poder, de esta manera, saber cuáles son las que deben consumirse por la aportación que hacen a nuestra salud, y cuáles limitarse por ser perjudiciales en exceso.”

El esfuerzo por elaborar una legislación más clara y concreta en relación con la información nutricional, es cada vez mayor. Sobre todo se cuida regular la alimentación funcional, es decir, aquellos alimentos con nutrientes beneficiosos que han sido añadidos artificialmente. La preocupación actual por la salud y el bienestar han hecho que su demanda sea cada vez mayor y, por ello, se busca acabar con la anarquía legal existente en torno a la información de lo que verdaderamente contienen y los efectos que producen.

Supermercado Desayuno infantil

El debate legal en torno a los alimentos funcionales y, en general, a todos, se centra en las declaraciones de salud que podrán hacer (qué contienen y los efectos que producen). Con una correcta regulación “los mensajes de los alimentos relacionados con la salud serán más fiables”, apuntan los especialistas. En relación con las grasas, esto repercutirá en que seguramente se hará obligatorio el detalle de las grasas trans, algo que ahora no lo es, pero que algunas empresas que han bajado su cantidad sí reflejan, precisamente, para demostrar que reducirlas es posible.

Las grasas, por tanto, no deben eliminarse radicalmente de la dieta, sino que debemos saber qué tipos debemos consumir más y cuáles mucho menos. Para ello, mantenernos informados es fundamental y que se regule este panorama nos beneficia a todos.

16 de noviembre de 2009

Grasas buenas y menos buenas

Grasas buenas y menos buenas

Las grasas son un conjunto complejo de nutrientes que todos deberíamos saber diferenciar, puesto que actualmente “se hace una simplificación excesiva de ellas”, comenta el Dr Andreu Palou. Éstas, no son sólo fuente de energía, sino que cumplen otras funciones: ayudan a la absorción de otras vitaminas y nutrientes y se ha descubierto que actúan como reguladores metabólicos. Así, a grandes rasgos, podríamos clasificar las grasas de la siguiente forma:

- Ácidos grasos saturados: son ‘los malos’. Hay que reducir su ingesta al 10%, ya que actualmente se sitúa entre un 12-13%. Los encontramos en alimentos de origen animal y en algunos aceites vegetales.
- Ácidos grasos monoinsaturados: su mejor representante es el aceite de oliva. En los últimos años se ha demostrado los múltiples beneficios de su consumo.

Portada de libro Bebida

- Ácidos grasos poliinsaturados: son unas grasas muy saludables. Los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 pertenecen a este grupo. Se aconseja incluirlos en la dieta tomados de forma equilibrada.
- Ácidos grasos trans: son los verdaderos malos de la película. Su ingesta debe ser mínima puesto que estas grasas aumentan la incidencia de enfermedades cardiovasculares, elevan el colesterol malo y reducen el bueno.

Por tanto, “no hay que hablar de la cantidad grasas en general, culpándolas de la obesidad, sino que hay que ver la calidad de las mismas”, apuntan los expertos.

12 de noviembre de 2009

Las grasas en la alimentación

Las grasas en la alimentación

No todas son ‘malas’. Infórmate | Autor: Patricia Pamos

Cuando hablamos de grasas en relación con la alimentación, solemos referirnos a ellas como algo negativo, como algo a evitar. Pero esto es un error. Grasa es un término general para referirse a varios tipos que existen y que cumplen distintas funciones en nuestro organismo. Aunque hay algunos tipos menos recomendables, hay otros indispensables y con múltiples ventajas para nuestra salud.

Con el fin de conocer mejor los lípidos y su papel en nuestra vida, se ha presentado recientemente ‘El Libro Blanco de las Grasas en la Alimentación Funcional’, elaborado por el Dr Andreu Palou y otros miembros del grupo de investigación en Bioquímica, Biología Molecular, Nutrición y Biotecnología (Nutrigenómica) de la Universitat de les Illes Balears, y con el apoyo del Instituto Flora. A lo largo de ocho capítulos se intentan aclarar múltiples dudas en torno a las grasas.